Maternidad

Carta a Martí en tu primer cumpleaños

Hoy hace un año desde que decidiste llegar a este mundo para convertirte en nuestra llumeta, en el particular faro que ahora guía #lacasadelancla

Después de 8 meses y medio de dulce espera (si, me regalaste un embarazo muy bueno)  llegaste a este mundo para ponerlo todo patas arriba.

La gente nos hacía algunas advertencias sobre lo que se nos venía encima pero ni tu padre ni yo jamás hubiésemos imaginado que ser padres iba a implicar todo esto.

No te lo voy a negar, nuestros inicios no fueron del todo buenos… Ser madre primeriza a la vez que una hormona con patas  y tu, un bebé muy intenso que no parabas de llorar… pues hijo, que quieres que te diga, casi me llevas al borde de la locura. Y te voy a ser muy sincera, en aquellos momentos me preguntaba en bucle: «¿porqué me habré complicado tanto la vida con lo bien y tranquila que estaba?».

Nunca has sido un bebé de cuna, ni de moisés (¡con lo Pinterest que era!), hubo un tiempo que tampoco querías el carro ni en pintura, y lo de estar mucho rato en la hamaca tampoco era lo tuyo, como tampoco lo era darnos si quiera un pequeño respiro para poder suplir nuestras necesidades básicas (comer, beber, dormir, ducharnos…).

¡Me río ahora de nuestras ansias por tenerlo todo comprado y listo (maldito síndrome del nido)! Lo único que querías y necesitabas era algo mucho más básico y sencillo: nuestros brazos y calor humano.  Pero pasar de ser una persona independiente a una zombie con un bebé colgado todo el día…  ¡no te pienses que es algo fácil de entender y asumir!

Y ¿cuántas veces habré sentido que lo estaba haciendo mal? Y cuántas otras habré pensado «¡mierda, la gente tenía razón ya se ha acostumbrado a los brazos!». La culpa es mía… No hijo, no. Ni yo lo estaba haciendo mal ni tu te habías acostumbrado a nada extraño. Los mamíferos somos así, para ser independientes primero hay que ser dependientes.

No recuerdo en que momento empecé a amarte de verdad. ¿Fue cuando me miraste por primera vez con pleno conocimiento? ¿Cuándo empezaste a sonreírme? No lo tengo claro… Solo sé que lo nuestro no fue un amor a primera vista, pero que con el paso de los días y los meses me has enseñado lo que es el amor de verdad, el más puro, instintivo y profundo que existe.

¡Nos has cambiado tanto la vida y todo en tan solo un año que casi ni me lo creo! Adaptar nuestro ritmo, nuestro horario, nuestras necesidades, nuestros valores, ¡incluso nuestra manera de ser! Todo hijo, todo ha cambiado. Pero gracias, porque ahora todo tiene más sentido y ahora somos inmensamente mucho más felices.

Te queremos.

 

 

 

 

3 comentarios en “Carta a Martí en tu primer cumpleaños”

  1. Que lindas palabras sobrina, que sería de nosotros sin nuestros pequeños cachorros, yo no me hago a la idea de tener mi vida sin mi hija, es un amor tan grande y diferente que no sabía describirlo con palabras, un beso amoretes. Tu tía la besucona 😂😂😂😂😘😘😘

    Me gusta

  2. Qué carta tan bónita y tan real! Anna lo habeis hecho y lo estais haciendo genial! No lo dudes nunca! Tienes una familia preciosa y Marti es muy afortunado! Millones de besos!

    Me gusta

Replica a Eva Lacueva Cancelar la respuesta